martes, abril 19
Hace veintiún años, ella, una chica gordita, morena y un tanto feucha le conoció. Nunca dentro de sus cálculos, entro el conocerle. Y no entró dentro de sus cálculos el conocerle, porque el era el interesado en conocerla a ella.
Al contrario que ella, el era muy guapo y mas de una chica suspiraba por el en la facultad. Además poseía el prototipo de deseos adolescentes, buena presencia, una mirada penetrante, un cuerpo esculpido a base de ejercicios y una bonita sonrisa.
El por alguna extraña razón, encontró algo en ella. Siempre buscó encontrarle en cualquier parte de la facultad que ellos compartían. Pero ella, era muy realista. Ella se sabía celosa y consciente de lo que podía alcanzar. El era demasiado guapo para ella. Además ella era celosa y no estaba dispuesta a compartirle con mas chicas en la universidad. Pero, quizá el impedimento mas grande que siempre tuvo aquel chico para ella, era que tenía novia. Y ella, siempre respecto aquello, nunca entraría en la vida de una persona que estuviese comprometido con alguien mas.
Aunque se encontraron, durante aquellos años en la facultad y parecían los mejores amigos de mundo, nunca pasó nada con ellos. Los años pasaron, la facultad acabó y sus vidas discurrieron por caminos distintos, olvidándose el uno del otro.
Ella siempre conservó en su corazón, los buenos recuerdos, el cariño, las confidencias y sobre todo, en secreto, el gran amor que había sentido por ese chico, quizá el primer amor verdadero de su vida. Ella nunca le olvidó.
A finales de años pasado, el volvió a su vida. Aunque los años habían pasado, aún conservaba el conservaba esa belleza que para ella siempre había tenido. Ellos habían cambiado y al igual que los años pasan por el físico, también pasaron por sus mentes. Y cada uno había sido marcado por amores y desamores en sus vidas.
Existían los lazos de unión entre ellos, y su amistad volvió a su sitio de juventud, aunque marcada por las vicisitudes que habían vivido. Su amistad, no terminaba de arrancar, marcada un tanto por sus vidas y por sus obligaciones de personas adultas, alejadas de aquellas obligaciones de la facultad, en que la vida era distintas y los problemas de la vida laboral eran harina de otro costal.
Cada uno pareció seguir su vida de normalidad. Pero un día ella se entero de que aquel amor de juventud tenía problemas. Nunca supo que problemas eran, pero se entero de que su vida discurría por entre lo mas bajo de la sociedad. Entre prostitutas y borracheras, durmiendo donde el sueño le llegaba, en fin, que aquel portento de joven, se había convertido en un remedo de ser humano, intentando sobrevivir en la ciudad.
Ella, sin saber porque y tal vez, en recuerdo de aquel viejo amor, decidió ayudarlo a salir de trance. Salió en su busca y lo encontró tirado en una calle, de algún barrio peligroso de una gran ciudad. Lo llevó a una pensión y buscó una institución que pudiese acogerle y que tal vez le ayudase a olvidarse de su vicio; el alcohol.
Durante aquel tiempo que duró unos meses, nació entre ellos un lazo de unión, un lazo que a base de cariño y de perseverancia se convirtió en amor. Poco a poco, los resultados que en el ejercían los tratamientos, pero sobre todo la compresión y el apoyo de ella, obraron el milagro y el comenzó a dar atisbos de una personalidad nueva. Era un hombre nuevo, lleno de proyectos e ilusiones, y para ella volvía ser aquel chico que había conocido en la facultad. Un hombre con toda la vida por delante.
Ella en aquellos meses, se sentía como las heroínas de las películas. Aquellas enfermeras que en la segunda guerra mundial, atendían a los soldados británicos heridos en el campo de batalla, y que daban todo su amor y compresión a aquellos hombres, en tiendas de campaña y con el ruido de las bombas y las balas, como música de fondo.
Su vida giraba en torno a ello. En torno a lograr el restablecimiento de aquel chico que tanto había amado. Siempre preparaba sus mejores platos, siempre estaba a su lado en los largos y calurosos fines de semana del verano, sacrificando las buenas conversaciones y risas que tenía con sus amigas.
Ella buscaba, que al final de todo aquello, estuviera el. Estuviera el amor que siempre deseó y buscó en la vida.
El tiempo pasó, y el empezó a poder dejar la institución los fines de semana. Y el terminó viviendo aquellos días de libertad en casa de ella. Ella, que siempre le había dedicado su amor, fue la mujer mas feliz del mundo porque era lo que había estado esperando. El, un hombre sin familia había empezado a encontrar ese cariño ansiado, ese refugio que todos buscamos y el calor de un cuerpo, con quien pasar las noches, un regazo donde ahogar las penas y donde explotar en mil alegrías.
El recuperó su confianza, y su personalidad cambio.
Volvió a sentirse, aquel hombre guapo y engreído de los años de juventud. Aquel hombre que con el solo chasquido de unos dedos, podía tener a la chica que quería. Y ella lo noto. Empezó a recibir sus desprecios e indiferencias. Empezó a sentir la frialdad de sus palabras y sus malos tratos. Sintió su alejamiento y a ella no le importó, porque era mucho mas grande el amor que sentía por el.
El había estado enfermo y ella sabía que aún continuaba estándolo y por eso continuó a su lado perdonando todas aquellas humillaciones.
Pero toda la paciencia tiene un límite. Fue el día en que ella supo, que el, estaba involucrado sentimentalmente con una chica de la institución. Un chica con los mismos problemas que el. Entonces no pudo resistirlo mas, aunque en lo mas profundo de su corazón decidió seguir amándole.
Hablaron de todo aquello y de nuevo el, que desde siempre había escogido a toda la gente en su vida, decidió que volvieran a ser amigos. Ella lo aceptó y así se hizo.
Cuando, por fin, le dieron el alta, el le pidió a ella, que le buscara una pensión para irse a vivir. Ella con todo el dolor de su alma, la busco y el comenzó de nuevo en el mundo, mientras que ella, desde la lejanía continuó amándole.
El fin de semana pasado, el dueño de la pensión la llamo para explicarle, que aquel hombre que había llevado a la pensión tenía que dejarla. Durante, todo el tiempo que había estado allí, había bebido mas de la cuenta y todas las noches habían acabado en trifulca. Los demás pensionistas no aguantaban mas y era hora de que se marchara.
Sus amigas al enterarse de todo aquello, la aconsejaron de que lo dejase, de que era un hombre que no la quería y que la utilizaba para tener su cariño, que en cuanto estuviese recuperado volvería de nuevo a ser el mismo de siempre.
Sin embargo ella, en un último esfuerzo, fue a la pensión y allí lo encontró. Era de nuevo el mismo hombre débil, estaba ebrio y necesitaba ayuda. Ella con sus palabras consiguió sacarlo de allí y llevarlo a comer. Luego estuvieron algunas pensiones, donde tuviese alguna cabida, pero no las encontraron, la última solución fue dejarle en el portal del piso de su madre.
Volvió a casa en un taxi, por las calles solitarias y lluviosas, con un mal cuerpo, pensando que nunca podría dejarle. Esa noche apenas pudo dormir, pensando en todo lo que había ocurrido aquel día. Todo lo que había vivido junto a el, no había servido para nada. Todo su amor entregado a el, era solo una quimera y nunca llegarían a tener nada juntos.
Al amanecer, sonó el teléfono. Era la madre de el. La llamaba, porque el la había estado llamando durante toda la noche. El había estado implorando su vuelta. Así que se levantó y fue a casa de su madre.
Fue un error. La madre le había mentido. Solo quería sacarlo de casa a toda costa y allí estaba el, de nuevo borracho, de nuevo intentado explicar algo que no tenía explicación. El exclamaba todo el tiempo que la quería, pero ella ya no podía creer en todo aquello.
El apenas podía moverse, pero ella aún así se lo llevó. Su madre, solo se atrevió a cerrar la puerta y a no ver nunca mas a su hijo.
Fueron a un restaurante del centro a comer. El volvía a tener la apariencia del mas pobre de los mendigos. Aún así comieron, hablaron y estuvieron juntos toda la tarde. Ella lloró muchas veces durante aquel largo sábado. Cuando terminaron de comer y el estando mas sereno, estuvieron caminado por las calles perdidas de la ciudad. Ella comprendió que nunca sería aquel chico de juventud. Aquel que siempre había amado y que había idealizado. Entonces se detuvo a mirarle. No era ni la sombra de todo lo que había soñado. Ella había estado luchando por tener una vida junto a aquel hombre con el que había soñado durante toda su vida y su mente volvió a la realidad.
Entonces lo abrazó, le dio el beso mas largo y tierno que jamás había dado a alguien y luego paró un taxi. Sin ninguna explicación subió al taxi y dándole la espalda para que no pudiese ver sus lágrimas correr, se marchó.
Lleva unos días sin verle, pero sabe que ella no puede compartir su vida con alguien como el. Y es mejor así, es mejor no saber y continuar con el recuerdo que siempre tuvo de el.
15:26 | Autor: Fontanero |
lunes, abril 18
A Olvido, le está llegado su hora. Esta jugando con fuego y la hora de enamorarse, y de echar un polvo le ha llegado. Y se concretará a partir del próximo fin de semana. El fin de semana de cambio de mes entre abril y mayo, caerá y será follada como una buena hembra que es.
Este fin de semana se supone que se ha ido con sus amigas, pero hay algo raro. Creo que los dos tenemos algo raro, que los dos nos ocultamos algo y que ambos dos, lo sabemos, pero no preguntamos.
Yo siempre oculto algo y es que tengo una vida bastante complicada. Pero Olvido también lo oculta, sin embargo mis mensajes, la están llevando a donde yo quiero; al huerto.
Hemos quedado de ir a gredos, un fin de semana largo. Y creo que vamos a estar solos y dormir en la habitación, con lo cual, ya se sabe, el polvo caerá. Ahora a propósito de esta carta, me voy a poner a buscar sitios en gredos y es que ver a donde hay que ir, por echarse el polvo final.
Lo que puedo hacer es dejar en paz a la otras pobres. Por un lado, tengo que dejar en paz a Rosa, a MJ, a Carmen, a Ana, a Lourdes. Tengo que dejar por fin a CAM y una vez que haya cumplido con Olvido, olvidarme de ella.
Y es que no puedo seguir con este corre, corre. No puedo seguir así, porque no se a donde me va a llevar.
Así, que a seguir con la juerga, que la vida es corta y hay que aprovechar.
Hasta pronto.
11:50 | Autor: Fontanero |
viernes, abril 15
Ahora acabo de oír una canción que no me esperaba. Funky town, canción de mi novecientos ochenta y uno y esa canción me volvió al pasado. Al pasado de mi primer amor.
Mi primer y auténtico amor platónico y se llamaba Ligia Moreno. Rubia, ojos verdes y uno sesenta de estatura. Tendría mi edad o quizá un año menos, porque iba justo un curso mas atrás que yo.
Y donde la conocí?
Fue cuando me fueron a dar el sacramento de la confirmación. Cuando todavía era un creyente y hacía esas cosas. Por aquel tiempo, se hizo una especie de lotería, donde se iban emparejando parejas de chicos y chicas que no se conocían. Ella pertenecía a otro colegio. Y bueno recuerdo que a mi, me dieron una carta con una oveja u se trataba de buscar a la chica que tuviese con ella a la otra oveja.
A mi amigo JA, le salió una rana, muy, muy fea. Y como era mas alto y mas fuerte, pues me quitó directamente la carta de la oveja y me dio la carta de la rana. Al buscar la pareja que le correspondía a la rana, apareció ella. Y de verdad que era la chica mas guapa de todas las que estaban allí. Y no era, porque me hubiese quedado prendado de ella a la primera, lo decían todos los chicos.
Además de ser la chica mas guapa, era bastante tímida y para un tímido como yo, fue un flechazo auténtico.
Seguimos nuestra preparación para la confirmación y estuvimos siempre juntos. Y conversamos mucho, paseamos mucho, pero fui incapaz de coger alguna vez su mano, o besarla. Y así paso el tiempo y nos confirmamos. Jamás pude pedirle el teléfono para llamarlo, yo era muy tímido.
Y entonces llego el final del año, en el último año de mi colegio, siempre había un baile de despedida. Y la estuve esperando. Estuve allí en el baile buscándola por si aparecía y no apareció y aquella canción funky town, me recuerda a su búsqueda. A la búsqueda por todo el patio del colegio de aquella chica, a la que no volví a ver sino hasta años después. Ella fue mi auténtico y primer amor platónico.
Pasaron los años, entré en la universidad y me eché mi primera novia de verdad. Novia de besos, tocamientos y sexo. Novia de llamar todos los días, novia de pasear, novia de conflictos y cosas por el estilo.
Yo por ese entonces, aún vivía temeroso de Dios, y asistía a misa todos los domingos. Y claro, iba a misa con mi novia que no me dejaba ni a sol, ni a sombra.
Y un día en una pequeña iglesia, la volví a ver. Y nos reconocimos, pero no nos dijimos nada. Solo nos miramos. Yo iba siempre a esa iglesia y ella volvió varios domingos. Quizá volvió con la esperanza de que volviésemos a hablar, pero eso nunca pasó.
Al final ella dejó de ir y yo terminé por olvidarla. Hasta hoy, veinticuatro años, cuando en la radio sonó aquella canción del ochenta y uno, cuando éramos niños y los años parecían mas largos. Cuando parecía que no teníamos ningún problema, mas que los de estudiar e ir a clases al instituto.
Hoy después de tanto tiempo, recuerdo a aquella chica rubita y de ojos verdes, aquella chica que fue mi primer amor.
16:16 | Autor: Fontanero |
lunes, abril 11
Me está entrando el subidón
Y me está entrando ese subidón con Olvido, o Aurelia como se llama de verdad.
Creo que ya no podré usar ese nombre. Aunque la verdad sea dicha, la tal Aurelia me ha mandado un mensaje que me lo está poniendo a huevo y veo que en otro lío me meto.
Con las demás o sea, con rosa, todo vuelta a la normalidad, después de un mes de no llamarla. MJ, ya me ha propuesto que nos vayamos a Albacete, que ya ha reservado y en cuanto a Carmen de Jaén, también ya está a puntito del polvo.
La única de la que no se nada hace mucho es de CAM, pero ya empiezo a olvidarme de ella y entre otras cosas porque ha llegado Olvido. Esa es la que ha conseguido que me olvide de CAM, como ninguna antes lo había conseguido.
Ella va despacio. Igual que yo. Y es una mujer bastante inteligente y sabe hasta donde puede llevarme y me está llevando. El caso, es que a ella si que no la puedo engañar porque ha vivido muchas cosas de estas. Aunque sé, que el polvo va a caer si sigo en esta coyuntura, es un peligro de mujer y ella sabe que a mi me tiene coladito.
O sea que no me queda nada de nada. A ella voy directo, a sus brazos, a su cuerpo y a su....
Bueno es la única que no reacciona ante mis palabras de amor, como la hacen las otras. Es la mas inteligente y ya veremos como termina todo, en donde termina todo.
Casi es menos peligrosa MJ, pero Olvido, ella es muy, muy peligrosa. Lo sigue siendo. Es un verdadero peligro.
12:02 | Autor: Fontanero |
lunes, abril 4
Olvido, no se llama Olvido. El jueves por la noche, supe su nombre, porque tenía que saberlo, pero por nada mas.
La acompañé a su hotel a llevar sus cosas y entonces oí su nombre. Olvido, no es Olvido. Olvido es Aurelia.
Un nombre de una mujer mayor, para una mujer de cuarenta y cinco años, a la cual le ha costado mucho darme su nombre. Quizá ha sido por desconfianza o porque que otros motivos. El caso, es que lo hizo ya obligada por las circunstancias de que yo, ya lo sabía.
Y es que ella sabía perfectamente que nunca me había dicho su nombre. Y yo, nunca se lo había preguntado directamente. Así que supe que se llamaba así, Aurelia.
El jueves?
El jueves, fue un día estupendo. La fui a buscar a la estación de autobuses y estuvimos cenando. Una cena bastante pija, solo para impresionarla. Pero que ella, no está acostumbrada a esos menesteres de cenas tan complicadas.
Sobre todo, lo mas importante de toda la noche fue la charla. El contarnos cosas y darme cuenta de que aún existen mujeres tan inteligentes que son capaces de impresionarme y que ante ellas no se como actuar. Y con Olvido me ocurre. No se como actuar.
Parezco demasiado niño, ante su racionalidad apabullante. Una racionalidad que le otorga su calidad de mujer inteligente, dura y que controla perfectamente sus sentimientos. Ella no es como las otras, que con pocas palabras dichas de una manera adecuada, se inclina ante mi.
Con Olvido, tengo que usar otras tácticas de ligue y ataque. Tengo que usar, la de cal y la de arena. En un intento por ligarla y aún así, no tengo nada claro que pueda al fin con ella. O sea que nada de nada, seguir intentándolo para que ver que consigo al final del camino.
Esa es Olvido y así me tiene. Esta semana comenzaré una semana de alejamiento de ella. Tengo que ver que va a pasar con MSC. Que va a hacer si se marcha fuera el puente de mayo y entonces quedaré con Olvido. Tengo que quedar con ella y no llegar a nada mas.
Ella no es una mujer que se pueda engañar fácilmente. Es una mujer muy, muy inteligente. No es excesivamente guapa, pero para mi tiene un pelín que me atrae. Así que igual quedo con ella el puente de mayo, pero si que pase nada de nada, porque todo es muy peligroso.
Aunque en mi política de vivir el momento, seguramente acabaré enrollado con ella. Y es que me está apeteciendo un montón......acostarme con ella.
En cuanto a Carmen de Jaén, bueno con ella ya tengo un polvo apalabrado. Es solo buscar el sitio y acostarme con ella. Pero tiene un problema, bastante complicado, que es una mujer complicada en todos los aspectos y es muy pesada. O sea, acostarse con ella, significa no dejarte en paz durante mucho tiempo y con mujeres como ella ya he tenido unas cuantas y se al final que va a pasar, que quitármela de encima va a ser un calvario.
Rosa, sigue ahí, esperando por mi. Tal vez termine volviéndola a ver y cepillándomela. Eso es lo que preveo ocurra.
Con MJ, tres cuartos de lo mismo.
Ahora, dos mujeres que han perdido fuelle últimamente, han sido Lourdes de Valladolid y Ana de Jaén. Al final me han resultado demasiado sosas y que no entran al trapo, por lo que pasarán a un segundo plano, como segundas o terceras opciones de ligue.
08:53 | Autor: Fontanero |